Home

01

Cut the Crap es el sexto y último disco de The Clash. Publicado el 4 de noviembre de 1.985 por Epic Music, fue en buena medida un disco fantasma: en 1.985, y tras la marcha de Mick Jones y Topper Headon, The Clash ya no eran The Clash. Cut the Crap resultó un disco punk en un mundo que había superado el punk, que lo había digerido como un bocado menos indigesto de lo que parecía y que ya lo había relegado a la categoría de atractivo turístico para turistas de visita en Londres.

Cut the Crap se grabó sin que en ningún momento más de dos miembros del grupo coincidieran en el mismo lugar. Esto no es algo tan extraño hoy, pero en 1.985 no existía internet ni la electrónica había invadido los estudios de tal manera que la música pudiera grabarse a distancia. The Clash sólo era un reducto de veteranos cansados (Joe Strummer y Paul Simonon) y un apéndice de  músicos de sesión reclutados en los lugares más insospechados; Greg ‘Vince’ White era un graduado en astronomía con afición por la guitarra y Nick Sheppard un nómada punk cuando fueron escogidos para reemplazar a Mick Jones. Junto a ellos, Pete Howard era un batería desconocido cuyo paso por The Clash resultó igual de incógnito, sus grabaciones fueron casi totalmente suprimidas de la mezcla final y reemplazadas por percusiones electrónicas. Por fin, ni Mickey Gallagher (teclista) ni Norman Watt-Roy (bajo) llegaron a ser acreditados en el disco…sus aportaciones fueron igualmente eliminadas.

Todos estos vacíos en la producción fueron rellenados por otra persona. Ante la desidia de Strummer, el manager Bernie Rhodes decidió ocupar todo el espacio posible. Rhodes se hizo con los mandos de la grabación, organizando las sesiones y recopilando los resultados, gobernando la creación de un disco en cuyo resultado tuvo más poder que nadie, y del que se erigió en productor usando el seudónimo José Unidos. Rhodes se adueñó de las canciones remodelándolas a su gusto en un estudio de Munich, introduciendo cajas de ritmos, samples, arreglos de viento, teclados y puliendo las guitarras para dar un sonido contemporáneo a Cut the Crap. El resultado de los experimentos de Rhodes (que llega a figurar como coautor de las canciones junto a Strummer) sumió definitivamente en la desorientación a los seguidores del grupo: Dictator suena como una maraña torpe de samples, vientos y percusiones electrónicas, Dirty Punk es el vano intento por reanimar un estribillo de gastado aire oi!, y We Are The Clash un tardío himno de autoafirmación para celebrar una banda al borde de la desaparición. Son las tres primeras canciones del disco, y en ellas ya queda resumido todo lo que The Clash podían dar de sí. Cut The Crap está plagado de guiños a un sonido envejecido que no formaba parte del pasado del grupo, como la ficción de un regreso a orígenes falsos.

 02

Cut the Crap tampoco fue consecuente con la estética del grupo. La portada muestra a un punk enmarcado en un paisaje urbano de carteles luminosos, un punk con cazadora de cuero, gafas oscuras y un estrecho mohawk. The Clash nunca habían representado iconografía punk en sus portadas; salvo el collage de Give ‘Em Enough Rope, todos sus discos mostraban fotografías de la banda y nunca ofrecían referencias a la estética de una escena con la que siempre procuraron no confundirse demasiado. En 1.985, el mohawk era un peinado reconocido como genuinamente punk en las revistas de moda y popularizado como una estética llamativa, pero se trataba de una estética de la que The Clash no habían participado. Los punks de 1.985 no escuchaban a The Clash, muchos de ellos no habían vivido 1.977 en la calle y sus mohawks se agitaban al ritmo de bandas radicales como The Exploited, GBH o Discharge, confinadas a un circuito marginal en el que la agonía del grupo no importaba lo más mínimo.

En Cut the Crap no quedaba casi nada que vender a viejos seguidores que no podrían evitar la comparación con cualquier disco anterior, y menos que ofrecer a ningún recién llegado. En 1.985, Madonna publicaba Like a Virgin y Duran Duran lograban dos números uno con Wild Boys y View to a Kill. La escena de la música popular ya no deseaba golpear el sistema, su desafío contra el establishment y las reivindicaciones de anarquía habían cambiado por una actitud humanitaria contra el hambre: Band Aid y USA for Africa vendieron miles de discos a lo largo de doce meses en los que los artistas más exitosos fueron Wham!, Phil Collins y Dire Straits. También fue el año en el que el único grupo new wave llamado al estrellato rock daba su primer paso internacional: en marzo de 1.985, U2 publicaban The Unforgettable Fire reivindicando a Roxy Music y a Bob Dylan bajo la guía de Brian Eno, mientras The Cure emprendían su romance con un público mayoritario gracias a Head on the Door.

Strummer y su pesimismo proletario ya no eran actuales. El público estaba más acostumbrado a conmoverse por la solidaridad con Africa en macroconciertos televisados, y la industria del entretenimiento prefería tratar de deslumbrar a hacerse eco de protestas: Regreso al Futuro y Los Goonies recaudaban en la taquilla el dinero de una audiencia a la que las aventuras adolescentes emocionaban tanto como las bravatas nacionalistas de Rambo y Rocky IV. Sencillamente, un buen año para Stallone no podía serlo al mismo tiempo para The Clash.

Sin embargo, todos los grandes grupos tienen derecho a un canto de cisne, y The Clash lograron el suyo en Cut the Crap. Desplazada a un discreto séptimo lugar en el orden del disco y seleccionada como único y postrero single de la banda, This is England fue su verdadera última canción.

 03

This is England es una elegía épica sobre Inglaterra, o más bien sobre una visión descorazonada de Inglaterra. Sostenida sobre una percusión electrónica, se inicia con un sampler de una niña voceando ofertas en un mercado callejero, y se adorna con un toque de teclados solemne como una marcha real. Una guitarra da, por fin, entrada al último resto de autenticidad… la voz áspera de Joe Strummer comienza un relato sobre la decadencia de un país económicamente esquilmado y políticamente definido por el conservadurismo. This is England repasa imágenes grises de la Inglaterra proletaria: las fábricas, la decadencia de la industria automovilística, el paro juvenil, la brutalidad policial, la recesión económica y la guerra de las Malvinas aparecen enmarcados en un estribillo de heroísmo apagado, como un himno en el que aún quedan imágenes de triste belleza (I got my motorcycle jacket / But I’m walking all the time)[1] envueltas en cantos de grada que nunca pudieron sonar mejor que en una despedida.

This is England es una canción hermosa en su tristeza y sobre todo lo es en su testarudez, la de un músico encerrado en la visión desabrida de un país cuya conciencia seguía anclada en fantasías imperiales, y cuya realidad era la de una sociedad rota. Pero esa hermosura sólo puede disfrutarse penetrando en la fantasía de Strummer, aceptando esa visión amarga que tampoco se correspondía con la realidad.

Porque la Inglaterra de 1.985 no podía reconocerse en el espejo de This is England. En 1.985, Inglaterra mantenía a Margaret Thatcher como Primera Ministra tras haber logrado la mayoría más amplia alcanzada por un candidato en 50 años. La economía británica había comenzado un alentador camino de crecimiento, el paro se estaba reduciendo e incluso el pulso sindical contra el gobierno había cesado; el Sindicato Nacional de la Minería se había retirado de su larga huelga sin lograr la menor concesión, resignado al cierre y privatización de numerosos pozos. La industria inglesa del motor había sido ciertamente colonizada por empresas extranjeras, pero eso también desmentía la crónica de Strummer: Nissan estaba a punto de abrir en Sunderland su primera planta europea y Peugeot iba a producir miles de unidades de su modelo 309 en Ryton, mientras Honda y BMW aprobaban planes de inversión que se traducirían en cientos de nuevos empleos. La guerra de las Malvinas se había borrado de la memoria de los ingleses; la contienda había durado poco más de dos meses en 1.982 y terminó en una sonada victoria que disparó el fervor patriótico en Inglaterra, espoleado por las acciones intermitentes del IRA y sus crueles ataques con mortero en Ulster. Ni siquiera el Dictator de la canción que abría Cut the Crap respondía a un retrato real: los tiranos bananeros que Strummer satirizaba en su letra eran figuras folclóricas del pasado, y salvo un terminal Stroessner en Paraguay, sólo Pinochet continuaba en su poltrona. Incluso los enemigos domésticos del discurso Clash estaban en horas bajas, la extrema derecha inglesa se hundía dividida en facciones mientras el movimiento Rock Against Racism -que Strummer había apoyado con entusiasmo- se desvanecía.

Definitivamente, la Inglaterra de 1.985 no era la Inglaterra de Strummer, y eso significa que tampoco era la Inglaterra de The Clash. Si la música popular había cambiado hacia la complacencia y el cine hacia la exaltación del escapismo adolescente y el triunfalismo, el proletariado inglés cuya heroicidad cantaba Strummer como último recurso iba a ser salpicado ese mismo año con un protagonismo siniestro.

 04

El día 29 de mayo de 1.985, el Estadio Heysel de Bruselas se preparaba para celebrar la final del Campeonato de Europa de fútbol entre la Juventus de Turín y el Liverpool FC. Los ingleses llegaban como vigentes campeones, título ganado contra la Roma en una final disputada, tensa y plagada de incidentes violentos, cuyo recuerdo había agitado la prensa sensacionalista británica encendiendo ánimos de revancha en Italia. Heysel acogía a unos 60.000 espectadores, entre los cuales casi 50.000 eran ingleses o italianos, distribuidos en zonas separadas y custodiados por la policía. Pero muchos otros habían adquirido entradas puestas a la venta por la UEFA para el público belga, por lo que habían acabado coincidiendo en zonas indistintas o contiguas. Una hora antes del inicio del partido, los supporters ingleses confinados en uno de los fondos del estadio comenzaron a lanzar objetos contra los italianos situados junto a ellos, iniciando una violenta carga y una avalancha que atrapó a cientos de tiffosi contra las vallas protectoras sin posibilidad de salida, mientras la policía saltaba al terreno de juego para tratar de impedir una invasión del campo. 39 personas resultaron muertas.

La prensa internacional quedó conmocionada por el salvajismo de los ingleses, proyectando en toda Europa una imagen de sordidez y brutalidad que se agravó apenas 11 días más tarde, cuando la grada del estadio Valley Parade de Bradford fue pasto de las llamas, causando 56 muertos más durante un encuentro de segunda división. El sufrido proletariado industrial británico había perdido, de pronto, cualquier halo de romanticismo precisamente a través de su expresión colectiva más tradicional. Las imágenes que toda Europa pudo ver eran escalofriantes: cuerpos hacinados contra las vallas, cadáveres cubiertos por mantas sobre el césped, un estadio ardiendo y batallas campales durante las que se empleaba toda la violencia imaginable. Entre el caos emergió la figura del hooligan, joven, rapado, brutal y sectario, tan capaz de llevar el pecho cubierto de esvásticas tatuadas como de exhibir poses de extrema izquierda en un oscuro remedo de la frivolidad iconográfica del punk. A ojos del mundo, eso era Inglaterra.

El anónimo punk en la portada de Cut the Crap fue profético: daba la espalda al oyente como se la daba al grupo que pretendía representarlo. This is England fue un poema póstumo abandonado al nacer, sin posibilidades de sobrevivir en la memoria de un público en desbandada. The Clash se disolvieron apenas editarlo, dejándolo a su suerte en un mercado que le rindió el fugaz honor funerario de un puesto 24 en las listas de éxitos, 13 por debajo de E=MC2, el primer single de Mick Jones con Big Audio Dynamite.

 

[1] Tengo mi cazadora de motorista / Pero siempre voy andando.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s